España cuenta con 10M de tejados con potencial para abastecer el 100% de la demanda eléctrica de las familias
4 de marzo de 2024
- El informe La Revolución de los Tejados: una ruta alternativa hacia la descarbonización realizado por Holaluz sitúa la generación distribuida residencial como clave para el impulso definitivo de la transición energética con especial foco en el impacto positivo en las familias a través de su participación activa.
- Una instalación de autoconsumo fotovoltáico, el sistema de generación distribuida más habitual, permite a una familia el ahorro medio anual de 4220€, lo que puede llegar a suponer el 100% de su factura energética a la vez que le garantiza un menor impacto de las fluctuaciones de precios del mercado.
- A pesar de su potencial e impacto positivo, la generación distribuida en España (7GW) está muy lejos de los objetivos planteados en PNIEC (19GW en 2030) y su penetración en nuestro país (5%) muy lejos de la de países como Alemania (20%), Holanda (35%) con un rendimiento de las instalaciones mucho menor (-50%).
- En el año 2023, el mercado de Generación distribuida residencial ha caído un 54% respecto al 2022, especialmente por la subida de los tipos de interés del 0 al 4%. Si no se incentivan las nuevas instalaciones y se sostiene esta caída, el objetivo de 19 GW de generación distribuida del PNIEC está en riesgo.
- Holaluz propone eliminar las trabas al desarrollo de la energía distribuida mediante la simplificación de los esquemas de energía compartida como el autoconsumo colectivo, una mejora del marco normativo del almacenamiento distribuido, un despliegue de incentivos fiscales, sistemas de financiación o ayudas públicas y el alineamiento de los incentivos de las empresas de distribución con sus planes de inversión.
Barcelona, 5 de marzo de 2024 – Holaluz ha presentado hoy el informe “La Revolución de los Tejados: una ruta alternativa hacia la descarbonización” en el que ofrece una radiografía del potencial y la situación actual del despliegue de la generación distribuida en España. El informe contempla también el papel activo del consumidor en esta transición y un plan de acción para contribuir a acelerar el despliegue de la generación distribuida en el segmento doméstico.
GENERACIÓN DISTRIBUIDA, UN MODELO ENERGÉTICO CON POTENCIAL PARA CUBRIR EL 100% DE LA DEMANDA DOMÉSTICA
El informe de Holaluz pone de relieve que en España existen 10 millones de tejados residenciales disponibles para ser transformados fácilmente en pequeños productores de electricidad verde y barata. Estos 10 millones de tejados supondrían la incorporación al sistema de 50 GW de nueva capacidad de generación distribuida y 100% verde. Una cifra que podría absorber el 26% del consumo eléctrico total en España, lo que cubriría el 100% de la demanda doméstica.
La realización de este volumen de instalaciones de generación distribuida tendría un especial impacto en la descarbonización de la economía con una reducción de 15 millones de toneladas de emisiones de CO2, un tercio de las emisiones actuales del sector, y un impacto muy relevante en la economía de las familias españolas. “El potencial del modelo distribuido de generación de energía y la electrificación de la demanda está respaldado por la gran cantidad de luz solar, las redes existentes y el impacto ambiental de las alternativas no distribuidas. Gracias al modelo de energía distribuida y electrificación de la demanda, estimamos que las familias españolas prosumidoras podrían ahorrar más de 75.000 millones de euros al año.” ha declarado Carlota Pi, presidenta y co-fundadora de Holaluz.
La generación distribuida cuenta actualmente en España con menos de 500.000 instalaciones, lo que se traduce en menos de un 5% de penetración. A pesar de ser uno de los países con más radiación solar de Europa, España queda rezagada tras países como Alemania, con un 20% de penetración, o Países Bajos, con un 35%. Sorprende este dato teniendo en cuenta que las 2,500 horas de sol de nuestro país se traducen en un rendimiento de las instalaciones solares en España mayor al 50% del que experimentan, por ejemplo, en Alemania. LOS RETOS DE DESCARBONIZACIÓN DE LA ECONOMÍA, LAS RESPUESTAS DE LA GENERACIÓN DISTRIBUIDA.
La transición energética implica descarbonizar la economía. Holaluz apuesta por la tecnología como palanca para acelerar esta transición y pone de relieve en su informe cinco retos para alcanzar esta descarbonización a los que la generación distribuida ofrece una respuesta solvente.
1- Sustitución de fuentes contaminantes por producción renovable.
El año 2023 fue récord en consumo de carbón a nivel mundial, una tonelada por persona. Para subsanar esta situación, en los próximos cinco años, deberán instalarse 2.500GW de energía renovable en todo el mundo, lo que equivale a todo el mix energético de China.
En España, el gobierno ha publicado un nuevo PNIEC con un objetivo de 19 GW de autoconsumo para 2030. Según datos de UNEF, España cuenta actualmente con una base instalada ~7 GW**. Holaluz apuesta por que gran parte de estos 19GW correspondan a instalaciones domésticas capaces de generar energía de proximidad con la participación de las familias en el sistema energético.**
La generación distribuida es clave en esta carrera contrarreloj ya que es la energía renovable cuya instalación es más sencilla, rápida y con menor impacto ambiental. Además, la población tiene un gran interés: 8 de cada 10 españoles apuestan por que todos los edificios nuevos tengan paneles solares. Además, la evolución hacia esquemas de energía compartida que permiten el acceso de este tipo de suministro a todas las personas, tengan o no tejado compatible con una instalación.
2- Electrificación de la demanda energética.
La electrificación, entendida como el proceso por el que sustituimos usos térmicos de las energías fósiles por electricidad generada por fuentes limpias, es una de las principales palancas para la descarbonización. España tiene el propósito de electrificar una tercera parte de la demanda de energía para 2030, lo que supondrá un aumento de consumo del34%. Dicho de otra forma: el despliegue de autoconsumo previsto hasta 2030 deberá cubrir una parte relevante del aumento del consumo de electricidad derivado de la electrificación.
La transición energética en los hogares implica el cambio de fuentes de energía fósiles por fuentes renovables. En el caso de una familia, sería desplazar sus consumos de calefacción y combustible de transporte por consumos eléctricos y generar electricidad en su propio tejado. Para ello, se apoyan en tecnologías como los paneles solares, las baterías, el coche eléctrico o la bomba de calor.
Un hogar medio en España gasta al año en facturas de energía 4.220€ entre la factura de electricidad, la factura de gas y la factura de gasolina. La transición energética y su subyacente electrificación de la demanda da oportunidad de convertir estos costes en inversión, reduciendo sus facturas de forma estable y a largo plazo.
La implantación de estas tecnologías en los 10 millones de viviendas con potencial solar supondría un ahorro de 75.000 millones de euros para las familias prosumidoras.
3- Mayor flexibilidad para operar un sistema basado en renovables
La transformación a un modelo basado en renovables requiere que el sistema energético cuente con recursos que aumenten su flexibilidad. Solo así se puede garantizar que la producción de energía verde se integra adecuadamente en el sistema.
En un sistema con 19 GW de autoconsumo y 160 GW de renovables (81% de penetración renovable en el mix), como el previsto como el previsto en el PNIEC para 2030, será fundamental aumentar los recursos de flexibilidad que garanticen el suministro en momentos de baja producción y eviten los vertidos en momentos de alta generación renovable.
Los recursos clave de flexibilidad más eficientes són las baterías, ya sean industriales o domésticas, o incluso la de los vehículos eléctricos. La implicación de las familias en la transición energética a través de instalaciones de autoconsumo que incorporen baterías dibuja una red con alta capilaridad de recursos que incorporan flexibilidad.
En esta línea, Holaluz pone de relevancia que para conseguir el máximo impacto en términos de flexibilidad, es necesario desarrollar las Virtual Power Plants, todavía sin regular en España.
4- Diseño de la red eléctrica ante el nuevo modelo energético
El informe destaca que si no se apuesta por la energía distribuida necesitaremos invertir más de 7.000 millones de euros para poder transportar toda la energía renovable que se va a introducir en el sistema de aquí a 2030, según la planificación del Gobierno. Inversiones mil millonarias que, como reconocen las empresas del sector, seguirán aumentando en los próximos años y supondrán más de 100 euros de sobrecoste en la factura anual de los ciudadanos.
Carlota Pi ha destacado que “un mix energético con un alto porcentaje de generación distribuida es mucho más eficiente que el mix actual. Hay que tener en cuenta que el 10% de la energía que se produce se pierde durante el transporte. En el sistema energético español eso se traduce en pérdida de 26.000 GWh, o lo que es lo mismo, el equivalente al consumo total de energía de la Comunidad Valenciana en un año. Estamos hablando de unos costes en 2023 de más de 2.180 millones de euros”.
Ante esta situación que pone en riesgo la transición energética, Holaluz propone incentivar la energía verde kilómetro cero. Recursos distribuidos, como los tejados solares, que permitan consumir la energía donde se produce y cuya instalación puede hacerse en unas horas, frente a los 10 años que se puede extender la tramitación e instalación de las redes eléctricas. En Australia, por ejemplo, se ha estimado que el 40% del coste de una instalación solar distribuida es revertido directamente al sistema en ahorros en redes de transmisión y distribución.
Para lograrlo, Holaluz reclama alinear la planificación de redes con los objetivos de descarbonización para reconocer el valor que la generación distribuida aporta al sistema.
5- Transición energética respetuosa con el medio ambiente y con impacto social positivo En España, el aumento de la aportación renovable en 2023 ha provocado que las emisiones de CO2 equivalentes del sistema eléctrico hayan descendido más de un 25%
respecto a 2022. Es imprescindible que continuemos con esta tendencia.
Al mismo tiempo, la sociedad reclama que esta transición a las renovables sea respetuosa con el entorno natural y sus ecosistemas. Holaluz apuesta por trabajar paras garantizar que el impacto ambiental del despliegue renovable sea mínimo, aprovechando las infraestructuras existentes como los tejados y evitando realizar transformaciones irreversibles y con gran afectación en el territorio
SIGUIENTES PASOS PARA EL DESPLIEGUE DE LA GENERACIÓN DISTRIBUIDA
Para alcanzar este potencial, la regulación debe seguir avanzando para ponerse al mismo nivel que la sociedad, la tecnología y otros países del entorno. Desde Holaluz se hace un llamamiento a los poderes públicos para que redoblen su ambición. Propone una hoja de ruta que simplifique los esquemas de energía compartida, como el autoconsumo colectivo, permita e incentive el almacenamiento distribuido y alinee los objetivos de las empresas distribuidoras con los de un sistema de energía democratizado.
Una transformación radical en la forma de entender la energía en el hogar que requiere, según Holaluz, incentivos para que todas las familias puedan asumir la inversión inicial. Propone también desarrollar figuras como el gestor del autoconsumo y desbloquear las trabas de las distribuidoras al autoconsumo colectivo para poder trasladar los beneficios de este sistema a todos los hogares españoles, sean productores o consumidores de electricidad verde de km. 0.